Para mi, salir de fiesta es mi religión, mi modo de ver la vida, es mi redención.
Y cuando salgo de casa aunque esté rendido, quiero ver acción.
Qué hay de malo en divertirse tanto, en bailar toda la noche y besarnos en el coche.
Si lo sabe dios, que lo sepa todo el mundo...
pecador normal... no he robado un banco, no he matado a nadie, no uso a dios para jurar.
Odio que la gente opine de mi vida, quieren aplicarme su justicia divina como si ellos fueran santos y yo siempre a ellos los veo en los antros.
Yo la verdad no me siento tan distinto como cuando hablo o me muevo en la pista, todos me juzgan y no encuentro la salida.
Y cuando salgo de casa aunque esté rendido, quiero ver acción.
Qué hay de malo en divertirse tanto, en bailar toda la noche y besarnos en el coche.
Si lo sabe dios, que lo sepa todo el mundo...
pecador normal... no he robado un banco, no he matado a nadie, no uso a dios para jurar.
Odio que la gente opine de mi vida, quieren aplicarme su justicia divina como si ellos fueran santos y yo siempre a ellos los veo en los antros.
Yo la verdad no me siento tan distinto como cuando hablo o me muevo en la pista, todos me juzgan y no encuentro la salida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario